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    lunes, 9 de junio de 2014

    Ana María Álvarez, ícono de la Pagador

    Identificada por muchos como "La Choquita", es Ana María Álvarez, dentista de profesión y platillera de pasión, con una trayectoria de 18 años como percusionista en bandas, desde 1997 se constituye en un ícono de la Banda Espectacular Pagador de Oruro.
    Ana María Álvarez, ícono de la Pagador


     Con una historia musical que comenzó en su natal La Paz, tiene la certeza de ser la primera mujer boliviana que formó parte de una banda tocando los platillos y asegura que es la precursora de la coreografía entre los platilleros, pues con instinto femenino, cuando encabezaba una banda paceña comenzó a ensayar pasos para hacer más atractiva la presentación.

    Ella nació en La Paz y junto a sus padres, cuando era niña de 4 a 5 años, llegaba a Oruro a ver lo que por entonces se denominaba la Entrada de Carnaval, "cuando todavía no era un lujo tener un espacio en la plaza 10 de Febrero, para ver la fiesta. Entonces nos sentábamos y entraba la Pagador, no tenían ternos bonitos, como ahora que es tan lindo. La gente gritaba Pagador…, Pagador… y eso entraba en mi corazón", recuerda.

    La niña Ana María, corría tras la banda y cuando volvía a su lugar tenía retumbando en su mente el nombre de Pagador. Ella confiesa que en su ambiente familiar era muy difícil pensar en ser parte de una banda y menos asistir a un presterío.

    "Yo estaba con ese sueño muchos años, siempre cuando veía a la banda contemplaba al platillero", comenta y asegura que su desafío era tocar los platillos.

    "Veía que todos eran varones, pero era un reto que me propuse, como todos los retos que me pongo en la vida. Intenté y vine a Oruro, dijeron vaya al Sur porque ahí se encuentran las bandas…, pero sólo encontré oficinitas cerradas y nada, volví a La Paz, allí tampoco encontré. Era un ambiente que no era mío, ni de mis familiares. Entonces averigüé que se reunían en restaurantes…"

    "Cuando los encontré se reían a carcajadas al verme, choquita siempre he sido. No, no, no, usted puede bailar, pero tocar no, no, no. Mujeres son lío, se pueden embarazar, no, no, no. Entonces triste me iba. Ellos en la noche se reunían. Hasta que intentando, intentando durante un año, me encontré con un señor… Don Mauro Llanque Choque de la banda Príncipes de la Melodía y me dio esa oportunidad", comenta.

    Ese año, el entusiasmo "la subió a los cielos" y para el momento de la presentación, allí en La Paz, averiguó el color del uniforme de la banda que la acogería: era camisa verde, pantalón y zapatos blancos. Sólo con ese dato diseñó su primer traje para tocar en la banda y con botas blancas similares a las de las guaripoleras.

    "Empecé en la preentrada de la Entrada Universitaria, ni siquiera avancé media cuadra y la gente me aplaudía y decía, mira esa rubia, mira esa rubia y el director de la banda me agarró y me llevó delante de la banda y me puso su sombrerito blanco… desde entonces es parte de mi traje y no me lo saco, es un sombrero de hombre que lo llevo con mucho cariño. Es mi característica", recuerda y afirma que esa caracterización llamó la atención de la prensa nacional e internacional, incluso de News Times.

    Narró que en una de esas ocasiones, a sólo un mes de integrar la banda "Príncipes de la Melodía", en una festividad en Perú, algunos integrantes de Banda Pagador se aproximaron a ella y la invitaron a ser parte de esta entidad musical. En un primer momento no aceptó, pero en su mente seguía sonando, Pagador…, Pagador.

    De manera voluntaria y luego de unos seis meses de ser la atracción de la banda "Príncipes de la Melodía", pidió permiso a su director, para ser parte de la Banda Pagador y participar en el Carnaval de Oruro el año 1997. Su debut fue con traje blanco. Ana María además de ser dentista tiene otras destrezas técnicas, entre ellas diseña su propia ropa y cada año, agrega "nuevas cositas" a sus trajes para presentarse en el Carnaval. Recuerda que el 2005, conoció a una extranjera de nombre Miranda que antes de 1997, era integrante de la Banda Pagador, tocaba bajo y llegó a Bolivia desde Europa para hacer una tesis.

    También con perseverancia logró ser parte de una banda militar, en filas de la Fuerza Aérea Boliviana. A la muerte de Mauro Llanque ejerció por un tiempo la dirección de la Banda "Príncipes de la Melodía". "A mí me nace ser como soy en la banda, yo no necesito más estímulo que mi entusiasmo", dice y recuerda al maestro Gumercindo Licidio que la consagró como integrante de la Banda Espectacular Pagador.

    Viajó por Estados Unidos y Europa. En el viejo continente, fue parte de una banda musical con la que ofreció conciertos en diferentes lugares.

    La Patria

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